
El otro día entre leffe y leffe, después de una cena riqui, y bien acompañada, tuve uno de esos momentos de inspiración, que hacen que mis conocidos se queden a cuadros, y que yo me ria de lo lindo, porque me demuestro a mi misma que la vida es un absurdo total y que hay que buscarle el lado positivo.
Así que aprovechando un tema que últimamente me inquieta, David Linch, declaré que me gustará dedicar mis dias a hablar del autor de obras como "Eraserhead" o los primeros capítulos de "Twin Peaks". Y porqué?, os preguntareis, pues porque nunca he visto nada que haya hecho este buen hombre (resulta casi increible, no?), pero me encanta hablar de él.
Es un tema que a la gente pone nerviosa, unos le aman, otros se sienten engañados... eso me gusta. Cuando aparece el susodicho en las conversaciones, azuzo a los contertulios, a sabiendas de que yo no tengo opinión ninguna, que soy un ser limpio y objetivo (aunque reconozco que me cae bien el tipo).
Así imaginé que me podía convertir en un gran fenómeno mediatico: conferencias, jornadas... 'Todo sobre David sin Linch' o bien, 'Lo que nunca vi de "Mulholland Drive"'... Basaría mi carrera en 'el arte de no tener ni idea y opinar'.
No sería más farsante que los pseudofamoso que aparecen en 'los tomates' o algunos periodistas o contertulios políticos a los que la boca se les hace buzón de correos de tanto soltar sandeces... y al menos al llegar a casa, yo, me reiría de lo lindo.
Perdonenme el delirio, pero nunca se sabe...