2.2.07

Otra cita a ciegas!

Una no se imaginaba que a estas alturas de la vida se dedicaria a quedar a diestro y siniestro con 'amigos de', en plazas y paradas de metro de una ciudad como, 'pongamos que hablo de', Paris. Pero la vida le lleva a una por caminos inescrutables (tanto como la propia palabra) que inevitablemente conducen a la cita a ciegas (sin animo de lucro, oiga!)

Entonces una llega al lugar de encuentro, mira a un lado y otro, sospecha, imagina, saca conclusiones, alguien se acerca o finalmente una se decide a acechar al sospechoso, en ese instante, una, comienza a sentir un ridiculo que le nace de dentro, desde la boca del estomago, un ridiculo que lo ocupa todo, cuando las miradas se cruzan, y ambos a la vez pronuncian un timido 'tu eres ...?' o algo parecido. Entonces ambos se dan cuenta de que el ridiculo no tiene sentido cuando es compartido y anonimo, y llega la risa y ya ha pasado lo peor.

Asi que a esto me dedico, en estos dias en los que el frio amaina y Paris esta mas gris que nunca. A buscar entre la gente, como si de un catalogo de colores se tratase, uno que vaya bien conmigo, para charlar, tomar unas cervezas y sentir que esta ciudad es un poco mas mi casa.

(Ya te contare Master!)

1 comentario:

elena dijo...

una cita a ciegas está muy bien. siempre puedes salir corriendo si no te gusta lo que ves. pero hay que estar atento. si vas a poner pies en polvorosa que sea antes de que el otro te reconozca...