7.8.07

todos de vacaciones

Como todo el mundo está de vacaciones o en 'modo siesta', por aquí nadie siente la inquietud de saber a dónde fui el domingo y que nuevas historias tengo que contar... pero os perdono, cuando el viernes vuele camino a Venecia, poco me acordaré de estas páginas, pero como por el momento sigo siendo trabajadora (aunque sin jefe, que alivia), pues aquí estoy, perdiendo el tiempo.

Resulta que el viernes me dejé las llaves en el trabajo, me fui a emborracharme un poco con mis compis de curro, cenamos couscous en Oberkamph y cuando creí que ya me había gastado suficiente dinero para mi economía sumergida, me retiré dignamente a mis aposentos, o eso creía. Cogí un taxi y llegue al portal, y descubrí la falta del elemento fundamental para abrir la puerta, o nooooo!!!! horrroooooorrrr!!!! porque además, todos los planetas acababan de alinearse en mi contra. No tenía batería en el móvil. La noche fue larga y angustiosa, sin nadie a quién acudir, y con una mala suerte de las de comedia mala. El resumen es que después de callejear y coger varios y costosos taxis y algún que otro bus nocturno, tuve la suerte de poder dormir en el baño! (de mi casa, que para el que no lo sepa está fuera, y normalmente abierto).

Así que el sábado lo afronté con tranquilidad, Caro y yo nos hicimos un picnic en el parque que hay debajo de casa, y me acosté pronto.



El domingo hacia un calor que parecía que estabamos en Sevilla, paseé por campos elíseos, bla bla, la historia de siempre. Leí el periódico en Tullerías, donde me costó un rato encontrar una silla, porque andaba la gente muy espabiladilla. Después intenté entrar en el Louvre, pero parecía que sorteaban la Gioconda: la cola llegaba hasta el Arco del Carrusel... Me dí media vuelta y me encontré con el Jeu de Paume, en el que habia una exposición de Pierre et Gilles. Una pareja de artístas de lo más curiosa. Se conocieron en los años setenta y desde entonces no paran de crear y de quererse. Amor y arte. Pero mucho más, la más estereotipada estética gay y kitch, pero con sentido del humor y calidad en el acabado. En la sala de documentación, se veían entrevistas, en los que mostraban sus brazos llenos de tatuajes y sus voces dulces y algo afeminadas, una mezcla de ingenuidad y atrevimiento (como si fuese de lo más normal mostrar efébos de belleza clásica y de asombrosas erecciones, rodeados de flores, esculturillas de cerámica de los chinos, y mucha, mucha purpurina) ... pose o realidad?

Aunque a veces tienen algo de Jeff Koons -al que detesto-, me cayeron infinitamente mejor.

En realidad hay muchas maneras de ir a una exposición, al menos para mí. Algunas veces, las menos, encuentras a artistas que hacen cosas que a tí también te preocupan, que te interesan, y la emoción es supina. Pero la mayoría de las veces, descubres otras formas de mirar -comprendes o no- mentes que buscan cosas totalmente diferentes. Y lo bonito, lo realmente sorprendente, es que existen un número incalculable de miradas, aunque a veces son miradas de lo más desagradables...

1 comentario:

Anónimo dijo...

Que buen día pasamos en Venecia aquel año. Perdidas por calles nada turísticas, estrechísimas con la basura colganda a 1m 70cm(más ó menos), que si te descuidabas te zampabas un bolsazo.
Espero que te de tiempo a ver más cosas en este viaje.
A ver si conoces a alguien que te instale una "cerradura dactilar", que los dedos no los pierdes y las llaves ya tienes constumbre de hacerlo.