21:00h. Aterrizaje en el Aeropuerto de Treviso. Reencuentro familiar. Algaravía, abrazos, 'pero mira que estás guapa!'. Y desplazamiento inmediato del grupo a pizzería típica, para tomar contacto con las costumbres del país. Todo ello regado de 'linda' y una jarra de vino 'rosso' sin etiquetar, pero delicioso! Ay madre! ya me siento en casa!
A las 10:00h de la mañana siguiente, nos desplazamos en coche de alquiler a Prapetno, de la comarca de Tolmin. Donde pasamos días de gozo y alegría, rodeado de amables eslovenos (ex-lobacos), que nos regalan tortillas y peras, y con cuyo idioma pasamos ratos inolvidables. Picnics, paseos por el campo, aventuras, versiones funki de canciones infantiles... prometemos que a partir de ahora para señalar un peligro usaremos la palabra eslovena, 'prozor', por razones obvias... y diremos 'estás más buena que las patatas del Mercator!'... ay!... siempre nos quedará Tolmin!
El martes por la mañanita temprano, a eso de las 6, cogemos los bártulos y nos vamos para Venecia. Después de perdernos varias veces en la autopista, llegamos a un aparcamiento a las afueras y cogemos un bus para llegar a la isla... allí descubrimos las dos caras de la ciudad: en la plaza de San Marco: un calor sofocante, turistas por todas partes, colas y más colas para ver cosas... palomas asesinas... pero a diez minutos a pie, tienes una Venecia tranquila, de calles estrechas y encantadoras, canales silenciosos, una ciudad que transpira mágia... tan encantados nos quedamos que olvidamos los relojes, y cuando nos queremos dar cuenta tenemos que salir pitando de allí, porque no llego a coger el avión. A partir de ahí nos esperan dos horas de carreras, estreses y agobios... Venecia es un laberinto, del que no es fácil salir... en barco, bus y coche... 5 minutos antes de que cierren las taquillas llego al aeropuerto... más abrazos, besos, 'nos veremos pronto, gracias por todo!'... en la cola de embarque, me doy cuenta de que huelo mal, de que me he despertado en Prapetno (Eslovenia), he pasado el día en Venecia, y voy a dormir en París! Aún me esperan avión, bus y paseito hasta casa... después subri 6 pisos a pata... ay! madre!... ya necesito otras vacaciones...
1 comentario:
regreso ak blog por todo lo alto. que envidia tu eurotuor. oye, al final tus amigos no me llamaron. creo q voy a volver a trasplantar el aloepulpo pq esta un poco encajado en la macena, aunq tengo un poco de miedo por si sigue creciendo... ya te contare
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