30.9.07

hacer las maletas

"hacer las maletas" puede resultar en ocasiones hasta un recurso poético, una manera de decir que uno recoge sus cosas y se marcha, pasa pagina. Pero a la hora de la verdad es un autentico coñazo, ademas de una manera de sumergirte en la tristeza. Empaquetar, revisar, decir que tirar y que conservar... es un poco como estar solo en una estación de autobús al anochecer...

Lo pero es cuando las cuentas no salen y todo un año debe resumirse en los 20 kilos que se pueden facturar, mas diez de equipaje de mano, teniendo en cuenta que ni liquidos, no cortauñas, ni navajilla de Toledo... es complicado.

27.9.07

felicidad

Estoy muy contenta.

Es un sentimiento extraño, pero genial!

Vuelvo a granada... tengo casa y trabajo, por ahora.. es genial!

El martes que viene a eso de las 20 horas llego al aeropuerto de Málaga e imagino que llegaré esa misma noche a Granada. Viviré, viviremos (Javi et moi) en la antigua casita de Neikos (vecino de blog) que ahora habrá que renombrar, ya que cambia de inquilinos...

Ayer, recibí una llamada de Alhóndiga, que no concibe la vida sin mí, y quieren que trabaje para ellos durante al menos tres meses... qué bien! Ahora no sé muy bien como me haré a la nueva vida de freelance, a trabajar a distancia, a tener correspondencia Granada-Bilbao-París, a hacer facturas, a calcular las horas de trabajo... Pero me gusta la idea.

Solo de pensar en que tendré lavadora, y una casa de más de 15 metros cuadrados, me llena de alegría. No hay más que perder esos pequeños lujos, para echarlos de menos sobremanera.

Esta noche Thibaut nos invita a cenar a mis compañeros y a mí, para celebrar mi partida, y después nos iremos a tomar algo a Le Kitch, el bar de Laurent, y encantador lugar en la rue Oberkamph... Mañana haremos una fiesta en casa de Pablete, y el fin de semana lo dedicaré a hacer las maletas y a disfrutar de la ciudad.

Hace frío, ha llegado el invierno, pero ... estoy feliz!!

Hasta pronto

25.9.07

la ruta natural

18.9.07

fanfare en Tullerias!



Los parques y la música son buena pareja.

Cuando uno llega a Tullerias, lo primero que hace es lanzarse a la búsqueda encarnizada de una silla-hamaca, de esas tan confortables, que no te lo puedes creer. Se emplearán sucias artimañas si es necesario... una vez conseguido esto (no es siempre posible), uno ya se pone a ver que pasa al rededor, véase niños manejando barquitos en un estanque, padres divinos de la muerte que pasean a sus rubios descendientes, turistas rojizos con pintas no decepcionantes para su condición, modernos, muchachas que toman el sol, lectores, fotógrafos, aristócratas pasados de moda que huelen a antipolillas... y luego estoy yo, amarrada a mi periódico, intentando no perder alguna parte...

Este domíngo habia música, más gente, más calor, pero era mucho más animado.

Lo dicho, la música y los parques son muy buena pareja

9.9.07

Qué bonito es Mallorca cuando no llueve...!!!

Pues todo empezó fatal. A penas 24 horas antes de coger el avión, me puse malísima de lo mío, y me dió una vomitona malvada que no me dejaba levantarme de la cama más que para ir al baño. Pensé que no iba a ser capaz de coger el avión, pero gracias a Pablo y Carolina que llegaron al rescate unas horas antes, y me trajeron porductos farmacológicos de dudosa eficacia pero que me dieron fuerzas para seguir, conseguí después de todo hacer el viaje más horrible de mi vida y llegué entre vómitos y mareos al aeropuerto de Palma a las 11 de la mañana del día 19 de Agosto. Por fin!

Me pasé dos días bastante malos, metida en casa y con el estómago hecho un cristo, pero al tercer día ya estaba como nueva y con un apetito voraz.

El tiempo pasó entre paseos, siestas, nuves y claros y algún chubasco. Pero estuvo genial. Me empapé de espíritu vacacional, hice poco y descasé mucho. Lo pasé genial.



El bar de la Terremoto de Alcorcón. Son simpáticos y es muy lindo, aunque la presencia constante del 'tetamen' de Bárbara Rey era algo perturbador...


Fiesta en Ses Voltes. Un bar encantador entre la Catedral y el mar. Era una fiesta de Play Back. Rodaron pelucas, tutus de bailarina, cervezas, 'pomadas', y muchas risas...


Estaba divino. Y el momento estelar de la noche, aunque no hay documentación, fue cuando se acabó la música y se formó un corro flamenco.Javi, vestido de esta guisa, salió al centro, entre las palmas y bailó flamenco al estilo inconfundible de su amado Chiquito. Las ovaciones fueron interminables.


Acabamos en un bar un tanto raro, con música infernal y con los más calaveras de la isla. En aquel bar me enteré que javi y yo tenemos un hijo negro mayor de edad, que todas las rubias no son alemanas, y que 'gutendag' es buenas noches...


Me encontré con esto al llegar a casa, y con la borrachera, me pareció de lo más simpático sacarme una foto con ella, aunque no era muy habladora.


Al día siguiente logré salir de la resaca maldita que me dieron las 'pomadas' y nos fuimos a una cala encantadora, en la que el agua estaba un poco guarra, pero el pajarico de aquí abajo nos hizo mucha compañia.



El día tres, que era mi cumpleaños hicimos una cena en casa de Sebas. Estuvo genial. Me dió mucha pena irme, me gustó la isla. Qué bonito es Mallorca... cuando no llueve....! ay!

Fly my to the moon

15.8.07

vacaciones europeizantes


21:00h. Aterrizaje en el Aeropuerto de Treviso. Reencuentro familiar. Algaravía, abrazos, 'pero mira que estás guapa!'. Y desplazamiento inmediato del grupo a pizzería típica, para tomar contacto con las costumbres del país. Todo ello regado de 'linda' y una jarra de vino 'rosso' sin etiquetar, pero delicioso! Ay madre! ya me siento en casa!


A las 10:00h de la mañana siguiente, nos desplazamos en coche de alquiler a Prapetno, de la comarca de Tolmin. Donde pasamos días de gozo y alegría, rodeado de amables eslovenos (ex-lobacos), que nos regalan tortillas y peras, y con cuyo idioma pasamos ratos inolvidables. Picnics, paseos por el campo, aventuras, versiones funki de canciones infantiles... prometemos que a partir de ahora para señalar un peligro usaremos la palabra eslovena, 'prozor', por razones obvias... y diremos 'estás más buena que las patatas del Mercator!'... ay!... siempre nos quedará Tolmin!







El martes por la mañanita temprano, a eso de las 6, cogemos los bártulos y nos vamos para Venecia. Después de perdernos varias veces en la autopista, llegamos a un aparcamiento a las afueras y cogemos un bus para llegar a la isla... allí descubrimos las dos caras de la ciudad: en la plaza de San Marco: un calor sofocante, turistas por todas partes, colas y más colas para ver cosas... palomas asesinas... pero a diez minutos a pie, tienes una Venecia tranquila, de calles estrechas y encantadoras, canales silenciosos, una ciudad que transpira mágia... tan encantados nos quedamos que olvidamos los relojes, y cuando nos queremos dar cuenta tenemos que salir pitando de allí, porque no llego a coger el avión. A partir de ahí nos esperan dos horas de carreras, estreses y agobios... Venecia es un laberinto, del que no es fácil salir... en barco, bus y coche... 5 minutos antes de que cierren las taquillas llego al aeropuerto... más abrazos, besos, 'nos veremos pronto, gracias por todo!'... en la cola de embarque, me doy cuenta de que huelo mal, de que me he despertado en Prapetno (Eslovenia), he pasado el día en Venecia, y voy a dormir en París! Aún me esperan avión, bus y paseito hasta casa... después subri 6 pisos a pata... ay! madre!... ya necesito otras vacaciones...





9.8.07

8.8.07

Diez cosas que aprendí

Gran artículo de este señor tan simpático, Milton Glaser, que acabo de conocer. Lecciones de vida y diseño. No esencialmente indicado para frikis... lectura para todos los públicos.

Para leer pinchar aquí

7.8.07

+ Gondry

todos de vacaciones

Como todo el mundo está de vacaciones o en 'modo siesta', por aquí nadie siente la inquietud de saber a dónde fui el domingo y que nuevas historias tengo que contar... pero os perdono, cuando el viernes vuele camino a Venecia, poco me acordaré de estas páginas, pero como por el momento sigo siendo trabajadora (aunque sin jefe, que alivia), pues aquí estoy, perdiendo el tiempo.

Resulta que el viernes me dejé las llaves en el trabajo, me fui a emborracharme un poco con mis compis de curro, cenamos couscous en Oberkamph y cuando creí que ya me había gastado suficiente dinero para mi economía sumergida, me retiré dignamente a mis aposentos, o eso creía. Cogí un taxi y llegue al portal, y descubrí la falta del elemento fundamental para abrir la puerta, o nooooo!!!! horrroooooorrrr!!!! porque además, todos los planetas acababan de alinearse en mi contra. No tenía batería en el móvil. La noche fue larga y angustiosa, sin nadie a quién acudir, y con una mala suerte de las de comedia mala. El resumen es que después de callejear y coger varios y costosos taxis y algún que otro bus nocturno, tuve la suerte de poder dormir en el baño! (de mi casa, que para el que no lo sepa está fuera, y normalmente abierto).

Así que el sábado lo afronté con tranquilidad, Caro y yo nos hicimos un picnic en el parque que hay debajo de casa, y me acosté pronto.



El domingo hacia un calor que parecía que estabamos en Sevilla, paseé por campos elíseos, bla bla, la historia de siempre. Leí el periódico en Tullerías, donde me costó un rato encontrar una silla, porque andaba la gente muy espabiladilla. Después intenté entrar en el Louvre, pero parecía que sorteaban la Gioconda: la cola llegaba hasta el Arco del Carrusel... Me dí media vuelta y me encontré con el Jeu de Paume, en el que habia una exposición de Pierre et Gilles. Una pareja de artístas de lo más curiosa. Se conocieron en los años setenta y desde entonces no paran de crear y de quererse. Amor y arte. Pero mucho más, la más estereotipada estética gay y kitch, pero con sentido del humor y calidad en el acabado. En la sala de documentación, se veían entrevistas, en los que mostraban sus brazos llenos de tatuajes y sus voces dulces y algo afeminadas, una mezcla de ingenuidad y atrevimiento (como si fuese de lo más normal mostrar efébos de belleza clásica y de asombrosas erecciones, rodeados de flores, esculturillas de cerámica de los chinos, y mucha, mucha purpurina) ... pose o realidad?

Aunque a veces tienen algo de Jeff Koons -al que detesto-, me cayeron infinitamente mejor.

En realidad hay muchas maneras de ir a una exposición, al menos para mí. Algunas veces, las menos, encuentras a artistas que hacen cosas que a tí también te preocupan, que te interesan, y la emoción es supina. Pero la mayoría de las veces, descubres otras formas de mirar -comprendes o no- mentes que buscan cosas totalmente diferentes. Y lo bonito, lo realmente sorprendente, es que existen un número incalculable de miradas, aunque a veces son miradas de lo más desagradables...

me pido uno

auto vasectomía

humor inglés

1.8.07

Verdades inútiles / Juan José Millás

Hay cerca de la urbanización un viejo agricultor, ya jubilado, que conserva una gallina. Por la tarde, los veraneantes acuden con sus hijos pequeños para mostrarles el animal y revelarles de dónde vienen los huevos, pues normalmente creen que vienen de la nevera. Los padres lo hacen con la mejor intención, convencidos de que ese conocimiento será enriquecedor para sus vástagos, pero lo cierto es que éstos regresan a casa espantados y no vuelven a probar un huevo frito hasta la universidad. La situación se repite desde hace tres o cuatro años sin que las autoridades prohíban al agricultor tener esa gallina de carne al aire libre.

A veces, discuto con estos padres poseídos por un afán educador absurdo. Después de todo, resulta más verosímil (y también más higiénico) que el huevo proceda de la nevera que del culo de ese frenético animal, que quizá no sea de este mundo. Está la cuestión de la verdad, claro, pero todos sabemos que sólo hay algo peor que una mentira: una verdad inútil, y ésta lo es. Por si fuera poco, tras dos horas de discusión, cuando el crío se rinde y acepta por fin que tal vez el huevo proceda de la gallina, no hay modo de evitar que pregunte de dónde viene la gallina. Y ningún padre tiene las agallas suficientes para colocar a su hijo frente a la realidad desasosegante del círculo vicioso.

Publicado en ElPais.com

30.7.07

chinorris y almohadas

Le Palais de Tokio






Ya se ha convertido en una costumbre, una buena costumbre, ir a los museos en domingo, que como es el día del señor, pues yo lo dedico a la cultura, la lectura y el relajo.

Ayer estuve en el Palais de Tokio, al cual habia ido ya en varias ocasiones a tomar cafeses rodeada de modernos, a pasar horas en la librería y a hacer picnics bajo techo en su zona self service, pero aún no me habia animado a entrar. Y ayer me puse manos a la obra y entré en el museo más moderno de París.

Habia una exposición de Steven Parrino, del cual no habia oido hablar en la vida, pero me quedó claro ayer a lo que se había dedicado hasta 2005, en el que dejó este mundo, se le apagó la luz, tembló... Estética irreverente, la muerte de la pintura, post pop, performance, descomposición del arte, negro y plateado...

Lo más destacado, un video de lo más rarísimo, muy ochentero, en el que aparece un tío con media cara quemada, que parecía de gominola (dudo que no lo fuera), una rubia con el pelo cardado que se pone a freir huevos después de copular de manera algo sobreactuada con el anteriormente citado muchacho, para después darse con una plancha en la cara, y acabar suicidandose frita en la sartén al ver a su amor del ojo de gominola fallecer por exceso de ejercicio... una joya, vaya!

Por lo demás, lo mejor fue ver todo aquello, que bien podían haber sido materiales de deshecho -como los que cogíamos de las obras de la facultad de ciencias y nos llevabamos a clase de escultura cuando eramos estudiantes-, lucir a la estatura de obra de arte en ese marco incomparable que son las salas del Palais de Tokio, de paredes inmensas y pulcras y techos sin acabar, con todo el cableado colganderas... ay! después nos tomamos un cafecito en la zona vip! que te hace sentirte tan cool...

27.7.07

Maison Européenne de la Photographie II





Los miércoles por la tarde la Maison Européenne de la Photographie es gratis. Y he hablado aquí de ella antes. Si pasais por París no dejeis de ir. Como cada tres meses más o menos la redecoran y cambian todas las exposiciones, pues para allá que nos fuimos Caro y una servidora.

La Maison es exactamente eso, una casa antigua, de techos altos, grandes ventanales, y cuya espina dorsal es una elegante y aristocrática escalera que te va llevando piso a piso, a mano derecha una sala a mano izquiera otra.

Las que más me gustaron estaban en el tercero A y el segundo B (creo) y eran agradables, sorprendentes... todo lo que se puede pedir del arte, que te sorprenda y que guste, si te diviertes, más que mejor. Una maravilla. Las exposiciones de las que os hablo eran; 'Italie - Doubles visions', en la que fotógrafos de alto copete realizan un duelo de habilidades que resulta fascinante. Destaco la emoción de ver en directo fotografías de Herni Cartier-Bresson (no dejeis de leer 'Fotografiar del Natural', un libro delicioso) o Sebastiao Salgado. La otra exposición es de Charles Matton ('État de lieux'), un gran desconocido para mí, pero un tío muy interesante. Realiza maquetas chiquitiquis de espacios, talleres de artistas, habitaciones, salones de hoteles lujoso... con un detalle casi demoníaco, y después realiza fotografías que dificilmente se pueden diferenciar de la realidad (qué es la realidad?) y plantean el interesante y eterno debate de la fotografía (y el arte) como representación de la realidad, como mímesis ('ceci n'est pas une pipe'). Un mundo diminuto. Podría reflexionar aquí sobre la belleza de las pequeñas cosas, lo cachorros, los bebés, los ponis, las casas de muñecas, esos pequeños libritos de a penas cuatro centímetros en los que algún colgao' ha escrito El Quijote... pero lo dejaré para otro día.

Después de la exposición, paseo por Marais, ricard con hielo en 'Rendez Vous des Amis' y vuelta para casa a cenar, charlar y beber vino. Ayer tenía un justificado dolor de cabeza, pero mereció la pena.

La semana que viene Fondation Henri Cartier-Bresson

24.7.07

Musée des Arts Decoratifs



El domingo, con El País debajo del brazo, y el estómago alegre por un copioso desayuno me di un paseo desde los Campos Eliseos hasta el Louvre. Allí me metí, primera puerta a la derecha en la Rue Rivoli, en el Musée des Arts Decoratifs.

Llevo ya casi diez meses en esta ciudad, y ya estoy segura de que me van a quedar muchas cosas por ver, pero hay algunas que no me quiero perder, una de ellas es este museo, al que os encomiendo fervientemente. Un recorrido por el mobiliario cotidiano desde la Edad Media a nuestros días. Una galería del juguete, con sus espeluznantes munecas del siglo pasado, de ojos saltones y tez grasienta. Una exposición de Jean Paul Gaultier sobre vestuario de teatro y danza (sublime) y una exposición de Publicidad, en la que te encontrabas carteles de todo el mundo, y unas pantallas muy simpáticas, que por países te hacían un barrido por la publicidad de hoy y de siempre. Destacaré los anuncios Italianos de los años 70' (Que buen rato pasé, Michele).

La parte de Mobiliario, que es la más extensa, es verdaderamente interesante, aunque siempre elitista. No aparecen los muebles de los pobres, ni esos cervatillos en cerámica tan del gusto de la generación de nuestros padres, ni las sillas de contrachapado con una acabado brillante y hortera. Aunque es una gozada poder sentarte en sillas y sillones de los que has visto en los libros, para saber qué tal están... y oye! desde aquí os lo digo, están bastante bien.

Un buen museo, si señor.

Acabé la jornada comiendome un happy meal en los jardines del louvre (el hambre me hacia pupa ya a las 5 de la tarde) y leyendo una entrevista a Martín Berasategi (que injusticia poética!).

el bueno de Leandro




El bueno de leandro sueña con un mundo en el que las leyes de lo natural se den la vuelta. Gentes que caminan bajo el agua con total tranquilidad, otras que trepan los edificios... y todo con una estética años cincuenta que me encanta...